Compromiso a un gran cambio

En esta norma apunta a la alta dirección que debe mostrar liderazgo y compromiso. El líder de la organización no solo debe demostrar que lo es, sino que debe estar comprometido completamente con el sistema de gestión.

¿Cómo demostrar el liderazgo y compromiso?

La alta dirección, cobra un papel de gran relevancia dentro de la implementación de la Norma, para poder demostrar un compromiso con el sistema de gestión. Se debe estar al tanto de todos los puntos obligatorio de la norma, para no dejar ninguna fuera y caer en un incumplimiento normativo.

La alta dirección debe asegurarse y asumir claramente los siguientes puntos:

  • 1. Establecer una política de calidad y asegurarse de darla a conocer y que todo el personal la comprenda
  • 2. Integración de los requisitos del sistema de gestión de la calidad en los procesos de negocio de la organización.
  • 3. Enfoque a procesos y el pensamiento basado en riesgos.
  • 4. Asegurarse de tener los recursos necesarios disponibles para el sistema de gestión.
  • 5. Asegurarse del compromiso de las personas en el propio sistema de gestión
  • 6. Promover la mejora continua.

Otro punto referente a la alta dirección, que no deja de ser importante, es el enfoque al cliente, en donde se debe determinar:

1. Requisitos del cliente y los legales y reglamentos aplicables.
2. Determinar los riesgos y oportunidades que puedan afectar la conformidad de productos y servicios
3. Mantener la satisfacción del Cliente.

Se puede decir que la alta dirección, debe estar orientada a demostrar su compromiso y liderazgo, enfocado principalmente en:

1. Determinar y cumplir todos los requisitos legales y los del cliente.
2. Entrega de forma adecuada los productos y servicios que cumplan los requisitos de la norma.

¿Por qué establecer una política de calidad?

Se debe establecer una política de calidad adecuada a la organización, en la versión anterior la política muchas veces era solamente un documento pasivo para poder cumplir un requisito. En esta nueva versión de la norma ISO, no es una mera declaración de intenciones, que finalmente no se ve reflejada en la realidad. Debe indicar de manera directa todas las actividades de la organización.

– En la redacción de la política se deben considerar 4 aspectos fundamentales, que nos permitirán a desarrollar más fácilmente una política adecuada a nuestro contexto:

1. Tienen que ser apropiada al contexto de la organización y debe apoyar la dirección estratégica.
2. El marco de referencia debe estar ligada a los objetivos de calidad.
3. Debe incluir un compromiso claro para cumplir todos los requisitos aplicables.
4. Debe existir un compromiso de mejora continua para el sistema de gestión de calidad.

¿Qué otros aspectos debemos considerar?

1. Bajo ningún punto vista copiar una política de calidad, ya que cada organización posee un contexto diferente.
2. Tenemos que alinearnos con la dirección estratégica, donde debe estar alineada con la visión, misión, valores y objetivos estratégicos.
3. Debe estar directamente alineado con los objetivos de calidad, los cuales deben ser medibles, por lo que tienen que ir de la mano.

Teniendo la política, esta debe ser comunicada a toda la organización, la alta dirección debe asegurarse que es entendida por todo el personal y por último debe ser publicada y estar al alcance de todos.

¿Qué significa la asignación de roles, responsabilidades y autoridad en la organización?

En esta parte la norma, apunta para que la alta dirección designe: roles, responsables y entrega toda la autoridad dentro de la organización al personal.
Desde mi punto de vista, esto suena lógico, pero es un punto que cambio con respecto a la versión ISO 9001:2008. Desde la nueva versión 2015, la figura del representante por la dirección, ya no se considera, esto obedece a la intención de que las responsabilidades de la alta dirección con el sistema no se diluyan, sino que más bien queden clara y bien definidas.
Que la figura del representante por la dirección ya no sea mencionada en la nueva norma, no quiere decir que cada organización conserve esta figura para poder conservar cierta flexibilidad.

Las personas que toman un mayor protagonismo son: la alta dirección y los dueños de procesos. Ellos son los responsables de realizar auditorías internas, hacer seguimiento de sus indicadores, detectar e indicar riesgos y oportunidades. De esta forma toda la responsabilidad no recae solo en una persona, sino que más bien son todos responsables, cada una dentro de sus actividades dentro del sistema de gestión.